Bienvenida del Alcalde

Bienvenida del alcalde

FRANCISCO JAVIER MARTÍN PALOMERO

La sombra del ciprés es demasiado alargada.

Bienvenida del alcalde

 

La sombra del ciprés es demasiado alargada.

No es una cosa que esconda, casi todos los aquí presentes lo saben; el alcalde, el teniente alcalde, e incluso, la secretaria. Para mí el mejor de entre los siete para la alcaldía es José Carlos, pero la sombra del ciprés es alargada.

José Carlos tiene más experiencia que ninguno de nosotros en este ayuntamiento, le pone, le puso y le pondrá más énfasis y dedicación que cualquiera de los aquí presentes. Y lo más importante es que lo hace porque le gusta y no por obligación. Para mí la concejalía es una obligación, y estoy aquí porque considero que todos y cada uno de los ciudadanos de este pueblo lo merecen. Aunque tengo claro que no restaré ni un minuto de vida a mi esposa y a mi futuro hijo ni por los 35€ cada dos meses de los plenos, ni por los 500 míseros euros de una alcaldía. Por eso José Carlos es el que a mi entender, más se merece la alcaldía de este ayuntamiento. Pero la sombra del ciprés es alargada.

Hace unos días fueron las fiestas del pueblo, yo regresaba de un viaje a Italia donde dos amigos politólogos sardos me explicaban por qué sin un programa electoral claro (es más lo único que prometíamos "haremos lo mejor que podamos") habíamos ganado incluso un concejal más, se descojonaban, pero es que la sombra del ciprés es ya demasiado alargada. En las fiestas pocos me preguntaron qué tal el viaje, pero más de 10 por no decir 20 me preguntaron por qué las fiestas habían cambiado de sitio y dónde estaba el alcalde, a los dos primeros les argumenté que había una obra que ocupaba gran parte de la calle del emplazamiento anterior, etc. etc. pero al tercero me cansé y cambié de argumento, diciendo que yo soy un concejalucho, que no tengo ni idea, además recordé que en tiempos del ciprés en pocas fiestas podíamos verlo, y es que la sombra del ciprés sigue siendo alargada.

Verdaderamente soy un concejalucho de jardines, medio ambiente y cultura, cuando pedí que retiraran contenedores inútiles nadie me hacía caso, cuando pedí que podaran la morera la respuesta era eso que me lo diga el alcalde, etc. etc. es posible que heredemos la sombra de un ciprés que solamente vemos de mes en mes.

Puede parecer extraño que ahora diga que voté, voto y votaré por Álvaro como alcalde presidente de esta localidad. Y es porque me he dado cuenta desde el principio que la sombra del ciprés es alargada, y como yo todos los ciudadanos a los que no les llega la sombra del ciprés, más de dos terceras partes.

Aún recuerdo hace tres candidaturas cuando con 19 años y antes de que Álvaro supiera lo que es un ayuntamiento inicie mis andanzas en la política. En aquellos tiempos solamente veía árboles en las romerías del pueblo, y es que a la sobra de una encina y un alcornoque estuve muy bien, eso es porque todos los árboles a mi entender dan buena sobra, incluso el ciprés. Esa precampaña fue convulsa, nos arrancaron los carteles electorales, la pancarta de nuestro partido e incluso se vieron pintadas por el pueblo. No me importó, porque las apariencias engañan, y a más de uno le sorprendió que no respondiéramos con la misma moneda, en especial yo el joven y alocado del grupo. Hace más de diez años que me desengañé de la política, y no porque en alguna ocasión nos expulsara la guardia civil de los plenos, sino por entre otras esta anécdota;

Propuse una carrera de motocross para un terreno rústico en desuso propiedad del ayuntamiento, yo, como concejal aunque en la oposición me vine arriba. Busqué la mejor fecha, un seguro para el día de la prueba, cumplir con los máximos requisitos, e hice una gran propuesta, que por supuesto me aceptaron. Pero el día que vino el alcalde que solamente pisaba el pueblo de pleno en pleno (menos que yo que estudiaba en Salamanca), cambió la posición de su corporación y me dijo y cito textualmente: "si quieres circuito de cross te vas al basurero". Ni mucho menos le guardé rencor por ello aunque lo plasme en este pleno, como dijo Jesús "me negarás tres veces antes de que cante el gallo, pero aun así estás perdonado". Esa es mi filosofía de vida desde bien pequeño y a muchos sé que les parece que soy un hipócrita, pero la vida es mucho más fácil de lo que parece, aunque la sombra del ciprés le reste crecimiento a la vegetación aledaña.

Lo que más me apena es no haber hecho lo que debía como concejal en la oposición, lo que hace José Carlos. Debí haber pedido o apoyado con mi opinión sobre las obras que a día de hoy no se han podido abrir, y es algo que le dije a Álvaro al entrar hace un año en esta nueva corporación, me da vergüenza que gastáramos un pastizal en un tanatorio que no se pudo abrir, en un albergue que se pudre, en un jardín que llevaba lustros hecho y del que no aparecen todos los aspersores que se volvieron a comprar, y que decir de la piscina. El mayor despropósito de este pequeño pueblo, más de 10 años haciéndose, y por supuesto ya no cumple con las necesidades de los ciudadanos, que cansados de esperar han reparado los antiguos pilones de riego agrícola, es más a pocos metros de aquí hay uno mayor incluso que la propia piscina municipal, se comenta que coge un tractor dentro, quizás en el de buena sombra el ciprés.

Cuando me propuso Álvaro volver a la política, le explique todo esto y asumí parte de la culpa, pero también le reproché los 4 años que él había tenido para solucionarlo, en los que por impedimentos legales no abrió ni la mitad, es posible que el ciprés no le sembráramos para lo que creíamos que era su oficio o función.


 

Por esto y termino, sólo cambiaré de voto durante estos 4 años si el pueblo en una consulta, reunión de mayorías o algo similar, así me lo pide, pues nos dio 5 de los 7 concejales, más pistacheros e higueras que almendros, aún siendo las pruneáceas la tendencia de las políticas agrarias de esta extrema y dura tierra.

A todos os pido como Ingeniero Agrícola que no talemos ningún árbol, ni siquiera el ciprés. Tampoco hay que cambiar nada, ni remover las raíces. El pasado, pasado está, lo importante es mirar hacia delante. Si el pueblo, José Carlos, pensara que no vas a montar una nueva bomba de riego con el agua de todos, o un grandilocuente fertirriego para el ciprés, serías y serás el alcalde de esta localidad.


 

Firmado
Francisco Javier Martín Palomero, 2º Teniente de alcalde